30 de Marzo 2020

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14/05/2013

Chagas: premio para investigadores santafesinos

Enfermedad de Chagas, mal de Chagas-Mazza o tripanosomiasis americana. Independientemente del nombre, los resultados son los mismos para la población afectada. Problemas de salud que pueden volverse crónicos o causar la muerte de pobladores en zonas rurales y suburbanas, viviendo en condiciones precarias las cuales permiten el desarrollo del insecto portador conocido como vinchuca.


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Por Claudio Pairoba*


Considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como perteneciente al grupo de enfermedades desatendidas u olvidadas junto con la tuberculosis, entre otras, la enfermedad de Chagas-Mazza fue descubierta en 1909 y presentada por primera vez en el mundo científico por su descubridor, el médico brasileño Carlos Chagas, en 1912. En nuestro país, el médico sanitarista argentino Salvador Mazza profundiza el estudio de la misma en el norte argentino, fundando la Misión de Estudios de Patología Regional Argentina en la década del 20.

 

La enfermedad es causada por el parásito Trypanosoma cruzi y vehiculizada por insectos conocidos como vinchucas. Afecta mayoritariamente a países latinoamericanos, si bien en los últimos tiempos se ha visto una propagación hacia otros continentes debido a las corrientes migratorias. Los estudios dan cifras de 300.000 infectados para los EE.UU. y 80.000 para Europa. La etapa inicial de la enfermedad puede pasar desapercibida mientras que los enfermos crónicos desarrollan problemas cardiológicos, digestivos y neurológicos.

 

De acuerdo a datos de la OMS, la enfermedad afecta a alrededor de 10 millones de personas a nivel mundial. Según cifras del Ministerio de Salud de la Nación, los casos en la Argentina ascienden a 7,3 millones de personas expuestas y 1,6 millones de infectados (datos del año 2006).

 

Las herramientas actuales para su tratamiento incluyen dos medicamentos: benznidazol y nifurtimox, los cuales son efectivos si se administran al poco tiempo de ocurrida la infección. De todas formas, los mismos son un paliativo y no una cura para todos los casos. El tratamiento prolongado para los casos crónicos puede generar reacciones adversas. Hasta el momento, el método más efectivo para prevenir la enfermedad es el control de las vinchucas.

 

El premio

Recientemente, tres investigadores de la provincia de Santa Fe recibieron el premio Sanofi-CONICET, destinado a combatir enfermedades huérfanas, desatendidas u olvidadas. El proyecto elegido tiene como objetivo desarrollar una vacuna oral que brinde protección contra la enfermedad de Chagas-Mazza. El acto contó con la presencia del Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, Lino Barañao, el presidente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Roberto Salvarezza, y el director médico de la compañía farmacéutica Sanofi, Cristian von Schulz-Hausmann.

 

El desarrollo del proyecto estará a cargo de dos investigadores de la ciudad de Rosario y uno de la ciudad de Santa Fe. Todos ellos pertenecen al CONICET desempeñándose también en el ámbito universitario. Christian Magni, desarrolla sus tareas en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR-CONICET) y en la Facultad de Cs Bioquímicas y Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Rosario; Ana Rosa Pérez, está radicada en el Instituto de Inmunología de la Facultad de Ciencias Médicas de la misma universidad mientras que Iván Mancipar lleva a cabo su trabajo en el Laboratorio de Tecnología Inmunológica, dependiente de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral.

 

Los tres científicos tienen amplia experiencia en distintos aspectos de la enfermedad de Chagas-Mazza. Pérez aporta sus conocimientos en distintos modelos de infección por el parásito así como en el estudio de los mecanismos de defensa desarrollados por el cuerpo humano. Marcipar, por su parte, se ha dedicado a mejorar los métodos para diagnosticar la enfermedad y ha trabajado en el desarrollo de vacunas. Juntos han publicado un libro destinado a divulgar el conocimiento científico adquirido respecto de la enfermedad.

 

Magni contribuye con su experiencia empleando bacterias lácticas, nombre genérico que agrupa a una gran variedad de estos microorganismos. Uno de estos tipos de bacterias será usado como vehículo para incorporar por vía oral los antígenos que generarán la respuesta inmune, la cual busca prevenir tanto el ingreso como el desarrollo de la infección.

 

Hablan los protagonistas

¿Cómo nace la idea del proyecto?

“La idea que premió CONICET-SANOFI surgió a partir de un trabajo previo que habíamos realizado con el Dr. Christian Magni”, comenta la Dra. Pérez. “Habíamos trabajado juntos en el desarrollo y prueba de una vacuna experimental para un virus, mediante un mecanismo similar al que se utilizará ahora para el Chagas. Posteriormente, se incorporó Iván Marcipar, quien trabaja desde hace tiempo en el desarrollo de distintas vacunas y también en Enfermedad de Chagas. En este caso el proyecto prevé desarrollar un prototipo de vacuna oral para el control del parásito haciendo uso de las herramientas más actuales para el desarrollo de vacunas y de la gran cantidad de conocimiento desarrollado en los últimos años sobre las defensas inmunológicas necesarias para controlar la infección”, agrega la investigadora.

 

¿Cómo surge la idea de reunir a tres equipos de investigación?

“El objetivo de poder integrar temas tan vastos y complejos obligó a encarar el proyecto en forma multidisciplinar, conformando un consorcio integrado por los tres grupos de investigación, los que están especializados en las distintas aristas que abarca el proyecto como ser la inmunología, parasitología, biología molecular, la biotecnología, la bioinformática entre otras” continúa la investigadora.

 

¿Cuáles son las etapas del proyecto?

“La idea del proyecto es seleccionar las regiones de las proteínas del parásito Trypanosoma cruzi más apropiadas para generar una defensa favorable en las personas infectadas con el mismo. Esta etapa estará a cargo de Iván Marcipar”, explica la Dra. Pérez. “Luego, se prevé hacer que esas regiones proteicas se expresen en bacterias lácticas no patógenas como las que se utilizan como fermentos en algunos lácteos y también modificar a esos microorganismos para que sinteticen un adyuvante que mejore la respuesta cuando la vacuna se administra por vía oral. En este caso, el trabajo estará a cargo de Christian Magni. El trabajo a realizar tiene una duración estimada de 2 años, al fin del cual se realizará la evaluación en un modelo de infección controlada en ratones (etapa a mi cargo), por lo que no está previsto en ese plazo llegar a una vacuna para humanos”, finaliza.

 

Sabemos que dos años es un plazo muy corto como para lograr un producto listo para ser usado en humanos. Teniendo en cuenta esta premisa, ¿cuáles son los objetivos del proyecto?

“El proyecto plantea completar todos los estudios necesarios para saber cómo funciona la vacuna en el modelo animal. De alcanzar resultados exitosos, esto permitirá encarar las siguientes fases de evaluación que se requieren para lograr una vacuna humana, lo cual podría tardar muchos años más”, concluye Pérez.

 

En los tiempos que corren  prácticamente no existen trabajos de investigación hechos por un único autor. De allí que la conformación de un equipo de trabajo es un punto clave. ¿Cómo surge la relación con los otros investigadores?

“Mi contacto con los grupos de Rosario es a través de Ana Rosa con quien comparto temas de trabajo relacionados con la enfermedad de Chagas por lo que he tenido oportunidades de conversar en muchos encuentros y congresos con ella y porque además hemos compartido funciones en la comisión directiva de la Sociedad Argentina de Protozoología”, comenta Iván Marcipar. “A Christian me lo presentó ella y desde un primer momento se perfiló una excelente relación entre nosotros. Por el conocimiento que tengo de ellos, creo que el proyecto se va a llevar a cabo en términos de mucha calidez a nivel humano. Para mi es muy propicio lograr amalgamar al equipo de trabajo en lo humano porque, además de que uno pasa gran parte de su vida en el trabajo, el estimulo creativo que se necesita para desarrollar actividades en investigación se retroalimenta en esas circunstancias” manifiesta el investigador.

 

“Con Ana Pérez habíamos trabajado anteriormente realizando experimentos similares en colaboración, utilizando otro modelo también complejo en rotavirus”, señala Christian Magni. ”La colaboración surge de tener buena onda con ellos y tratar de hacer algo distinto”.

 

¿Cuáles serán los recursos humanos que se formarán durante el transcurso del proyecto?

“El presente proyecto contará con la participación de tres becarios doctorales que se están formando en los distintos aspectos mencionados en la propuesta. Se realizará también la presentación de pedidos de becas Postdoctorales de CONICET” resalta Christian Magni. “Además se incorporarán tres tesinistas de grado por año de la carrera de Licenciatura en Biotecnología y/o en Bioinformática de la Universidad Nacional de Entre Ríos/Universidad Nacional de Rosario. En lo académico la constitución de este grupo permitirá la generación de conocimiento especializado que podrá ser brindado a la comunidad universitaria a través de cursos de postgrado, pudiendo abarcar aspectos de investigación clínica y experimental de enfermedades infecciosas”, destaca.

 

La decisión de generar nuevos enfoques tendientes a solucionar el problema del Chagas es altamente auspiciosa, sobre todo si tenemos en cuenta el elevado número de personas infectadas y expuestas que existe tanto en nuestro país como en países vecinos.

 

*Miembro de la Escuela de Comunicación Estratégica de Rosario y la Red Argentina de Periodismo Científico. Acreditado con la American Association for the Advancement of Science (Science) y la revista Nature.

 

Links de interés

1. ¿Por qué se les dice "desatendidas" a algunas enfermedades tropicales?

 

2.  La enfermedad de Chagas (tripanosomiasis americana)

 

3. El Chagas en el país y América Latina.

 

4. Enfermedades olvidadas

 

5. La enfermedad de Chagas Mazza.

 

6. La enfermedad de Chagas desde un enfoque CTS


  • Por Claudio Pairoba