09 de Julio 2020

Noticias

25/06/2020

Transformaciones para seguir vinculados

Lograr en un muy poco tiempo que se pueda garantizar un acompañamiento pedagógico de manera virtual requirió un gran trabajo de distintos equipos de la Universidad Nacional de Rosario. 


 



Con el aislamiento social preventivo y obligatorio   decretado desde el 20 de marzo de 2019, la Universidad Nacional de Rosario puso un marcha un sistema de Aulas Simplificadas, que permitió  la continuidad de los procesos educativos de manera virtual. 

Las Aulas Simplificadas  comenzaron a funcionar a fines  de marzo,  lo que significa que en diez días se habilitaron cerca  de tres  mil aulas, a través de la plataforma Comunidades del Campus Virtual UNR.

Pedro Arias, Coordinador de Direcciones TICs,  explica los cambios que hubo que realizar a las plataformas comunidades: “El Campus Virtual funcionaba en sus dos modalidades Cursos y Comunidades bajo Moodle, una plataforma de aprendizaje de distribución libre y colaborativa , para una concurrencia de alumnos que estaba muy por debajo de la actual. Cuando las autoridades decidieron desarrollar actividades académicas en forma virtual tuvimos que adecuar en pocos días la plataforma ya que sabíamos que en esas condiciones no iba soportar la masividad de alumnos ni de contenidos; esto significó un cambio estructural muy importante ya que pasamos de un sistema monolítico donde en un servidor residía toda la plataforma a un sistema distribuido que debía soportar una alta concurrencia. Este proceso tuvo muchas horas de trabajo en pocos días, consultas en la comunidad del Sistema informático Universitario (SIU), consultas con colegas, estudio, aprendizaje e  implementación de nuevas herramientas.”

Comunidades es  un espacio para docentes, investigadores y estudiantes que permite la creación y gestión de aulas virtuales, incorporando contenidos de las diferentes materias., Normalmente se conectaban unas 1000 personas por día, desde la el 20 de marzo y ante la virtualización de las clases este número se elevó a más de 40 mil usuarios diarios, con picos que alcanzan los 45 mil conectados

Arias señala que estos números mostraban una situación muy complicada, por lo que se separaron las Unidades Académicas más grandes a otros servidores, así fue que se realizó la migración de datos y contenidos  de Ciencias Médicas, Económicas, Psicología y Humanidades. 

“En el medio de estos cambios se solicitó a las autoridades la compra y ampliación de hardware que pudiera soportar esa demanda la cual se hizo efectiva rápidamente y nos permitió maniobrar la situación de otra manera”, detalla Arias. Todo se hizo en muy poco tiempo. Durante un fin de semana hubo que realizar todas las pruebas para garantizar su confiabilidad y estabilidad, para lo que fue necesario el trabajo coordinado con distintas áreas. 

Lo virtual no funciona solo 

Los trabajadores del Campus virtual de la UNR tienen que dedicar mucho tiempo y esfuerzo para posibilitar la apertura, comunicación y continuidad  de las más de 1800 aulas virtuales que están funcionando en el ámbito de la Universidad. Además de  generar los espacios académicos, tienen la tarea de capacitar a los docentes que no tenían formación en el tema, de asistir a quienes quieren profundizar en el uso de las herramientas que ofrece la plataforma, ayudar a los alumnos, generar tutoriales, responder consultas e interactuar con los distintos sectores de manera permanente. 

Ana Julia Manaker y Martín Sansarricq son los responsables de la comunicación en el Campus Virtual. Su tarea fue la de tratar que para  los docentes y alumnos sea la interacción con la plataforma sea lo más sencilla posible. 

Ana Julia detalla que todo el trabajo se hizo a distancia, trasladando los equipos al domicilio de cada uno o manejando las computadoras  de manera remota. Y si bien en tiempos normales cada uno tiene tareas asignadas en un primer momento todo el equipo del Campus Virtual se puso a trabajar en la creación de las Aulas Simplificadas, y luego a la migración de los contenidos de 1  a 5  servidores.  

“En el departamento de comunicación trabajamos  en cómo hacer más clara la información  para minimizar los errores. Se hicieron muchas piezas comunicacionales para informar sobre las modalidades y las formas que se iban modificando en el transcurso que iba sucediendo. Se simplificaron las líneas de contacto en  un centro de ayuda específico. Estamos tratando de ver permanentemente de qué manera podemos brindar la mejor información y la capacitación más eficaz”, señala Ana Julia. 

“Esperamos que a la brevedad se puedan retomar las clases de manera normal pero mientras esto no ocurra,  pretendemos garantizar la presencia de la Universidad para los estudiantes, para esto trabajamos a contrarreloj, muchos alumnos y docentes están en un proceso de aprendizaje en el manejo de TICS , y nosotros también, si bien este es el trabajo de muchos años que se viene trabajando  con la pandemia hubo un  proceso de aceleración, y una diversidad de demandas a las que tuvimos que responder” , explica  Sansarricq. 

La necesidad llevó a todos los miembros de la comunidad académica universitaria a utilizar las herramientas TICs para poder establecer un  proceso de enseñanza-aprendizaje. 

El equipo de tutores académicos del Campus Virtual fue el encargado de acompañar a docentes, estudiantes a apropiarse y desarrollar el uso de las herramientas académicas de enseñanza a distancia y adaptarlo a su propia disciplina y dinámica de clases.  Con este objetivo se atendieron gran cantidad de consultas, el trabajo de los tutores fue intensivo y se realizó todos los días, sin feriados o fin de semana, todos reconocieron que en un momento de necesidad era muy importante ponerse al servicio de la contingencia. 

“Esto es algo nuevo en la Universidad, hubo requerimientos de estudiantes y docentes que estaba un poco desamparados porque no encontraban  lugar donde le brindasen algunas certezas para continuar con sus actividades. Esto también requirió al interior del campus virtual una restructuración, ya que de un momento para otro, no solamente sabíamos que actividades debemos realizar nosotros sino que debemos dar respuestas a innumerables consultas y pedidos que nos enviaban a los distintos e-mails, correos, y redes sociales. Fue una tarea que nos llevó mucho tiempo y  esfuerzo,  pero llevamos adelante con gusto porque de esa manera pudimos mantener ese proceso de enseñanza y aprendizaje”, explicaron. 

El trabajo en equipo y a la distancia fue uno de los logros que los trabajadores  del Campus Virtual considera que obtuvieron, pudieron coordinar tareas y desarrollar trabajo colaborativo de manera fluida y ordenada. Tuvieron que adaptarse a distintos requerimientos y a las actualizaciones que la plataforma Comunidades fue teniendo para mejorar su funcionamiento en la masividad

“Todos los cambios en la plataforma también nos demandó a nosotros actualizarnos e investigar. En abril se implementó un curso  introductorio a las aulas simplificadas y seguimos trabajamos en este espacio interdisciplinario, armamos  foros y videoconferencias para responder a las consultas más comunes. Además estamos armando nuevos materiales y trabajando ejes de contenido para mejorar el uso de la herramienta que es Moodle. Estamos apuntando ahora a temáticas tecno pedagógicas, las plataformas y las herramientas que ofrecen, además de brindarles consejos e ideas para que ellos puedan usarlo y adaptarlo al dictado de sus clases y su disciplina.  En lo que es el dictado  del curso en sí, entramos de a un docente en horarios específicos, pero para la creación de nuevos materiales y para generar las respuestas de las preguntas más complicadas, tenemos que trabajarlas entre todos, desarrollando escritura colaborativas”, detalla María Cenachi, otra de las integrantes del equipo pedagógico del Campus. 

Los cursos y las carreras que forman parte la agenda regular del Campus virtual continuaron funcionando,  incluso la oferta se  amplió con los cursos de idioma de la Facultad de Humanidades, este espacio también demandó la atención del equipo de trabajo. En este sentido, los miembros del campus, destacan la importancia de un trabajo organizado y coordinado que no pise las tareas de compañero y no desatienda el funcionamiento de cada uno de los espacios virtuales que lo conforman. 

Al respecto, la asesora pedagógica Vanina Lanati, resalta  que “ no es que algo porque sea virtual,  o mediado por una TIC, cualquier inconveniente lo  resuelve un sistema informático,  en verdad no es así,  porque cada uno de los tutoriales se arma de forma artesanal, cada uno de los mensajes se contesta de manera particular por uno o más miembros del equipo, revisando cada paso que dió el docente y viendo cada caraterísticas en particular. La implementación de las aulas tienen un formato estándar pero se pueden personalizar y en eso también colaboramos. Hubo que ser muy claro en la comunicación y es un trabajo muy artesanal aunque esté mediado en la tecnología. ”, destaca.  

El equipo del campus virtual está conformado por  Griselda Guarnieri, Ana Julia Manaker, Martín Sansarricq, Marisa Cenacchi, Rubén Ponce de León, Victoria Sanchez, Elena Gueglio, Vanina Lanati, Marianela Galante Silva y Lucas Pricco

 

Conectados y funcionando 

Las doce Facultades y las tres escuelas medias  que conforman la Universidad Nacional de Rosario debieron ajustar sus calendarios académicos y modos de funcionamiento  a una realidad extraordinaria. 

En un primer momento se determinaron de qué manera debía funcionar cada área, y se adaptaron las tareas de los ámbitos Académicos, Estudiantil, de Campus virtual, Informático, de Comunicación entre otros, para permitir la continuidad del ciclo lectivo 2020. También siguieron trabajando equipos técnicos, administrativos y científicos en los distintos ámbitos de la Universidad Pública.  

Ya sea de manera remota o presencial en los casos indispensables como son las áreas asistenciales, de laboratorio o en el campo, la Universidad continúo funcionando y sus trabajadores docentes y nodocentes adaptaron sus tareas a las necesidades de la coyuntura.


  • Periodistas: Ileana Carrizo Coordinación de Comunicación
  • Fotógrafos: Camila Casero