13 de Diciembre 2019

Noticias

28/04/2019

Dermatología veterinaria, una especialización necesaria

Las consultas dermatológicas constituyen el setenta por ciento de los casos que llegan a un consultorio veterinario, es ahí la necesidad de poder formar a profesionales en ésta área. 


Tags: Estudiantes Investigacion Docentes Investigadores  



En la actualidad, en Latinoamérica, sólo existen calificados como Médicos Veterinarios especializados en dermatología diecisiete personas. Uno de ellos es Gustavo Tártara, Docente de la Facultad de Veterinarias de la Universidad Nacional de Rosario, quién ejerce en el Hospital Escuela que se encuentra dentro del Predio “Florindo Donati”.

Las consultas dermatológicas constituyen el setenta por ciento de los casos que llegan a un consultorio veterinario. El especialista tiene la ventaja de conocer más a fondo las enfermedades y contar con las herramientas necesarias para iniciar tratamientos.
Argentina cuenta con sólo seis diplomados en esta área: hay un especialista en La Plata, cuatro en la UBA y sólo Gustavo Tártara fuera de Provincia Buenos Aires. “Me fui formando a partir de cursos y hace diez años creamos, con los profesionales que estaban en el tema, la Sociedad Argentina de Dermatología Veterinaria. Esto generó una frecuencia de congresos que permitió que se sigan compartiendo investigaciones y avances”, comentó Tártara.

La dermatología veterinaria en Latinoamérica vive una revolución desde hace unos diez años, momento en el que comenzó a mostrarse un profundo interés desde los países que la componen. Se ha construido una estructura muy importante que pone al sur del continente en presencia del resto de los profesionales del mundo. “En los cursos que organizamos, vienen figuras internacionales que reconocen lo que estamos armando desde hace años. Nos interesa conectarnos y hacer vínculos para devolver a la educación pública un poco de lo que nos dio”.

El mundo de la dermatología se organiza a partir de continentes, por lo que especialistas de otras partes del mundo les recomendaron a los locales crear la Sociedad Latinoamericana. “Cuando la formamos le preguntamos a referentes de otros países la manera de revalidar nuestros títulos, por lo que se llevó a cabo la construcción de un comité internacional y se otorgó por única vez un diplomado. Esto significa que se evaluaron nuestros currículums para ver si estábamos calificados. Fue un proceso de siete años, donde se incluían los cursos dados y tomados, congresos asistidos, trabajos publicados, etc. De todos los que se presentaron sólo aprobamos diecisiete”, recordó.

El organigrama a respetar es: Sociedad Argentina, Sociedad Latinoamericana y el Colegio de Dermatología Latinoamericano. Este último va a estar encargado en un futuro de dictaminar qué pasos tiene que dar un veterinario para ser dermatólogo. “Eso es muy bueno porque se incluirán cursos y pasantías que normalizarán el camino de la dermatología en nuestro continente. El colegio está terminando el trámite de personería jurídica que estará radicada en México y entre sus primeras normativas estará la de nombrar a los diecisiete diplomados”, explicó.

Construir camino en la educación pública

Dentro de la UNR, lo primero que se hizo fue formar el servicio de dermatología en el Hospital Escuela de la Facultad de Ciencias Veterinarias. Una vez realizado ese paso, Tártara se dio cuenta del creciente interés de los estudiantes sobre este área en particular: “Los alumnos me preguntaban si podían estar presentes pero me di cuenta que no era el espacio para que ellos aprendan y por eso surgió la idea de realizar una carrera de posgrado”.

Tártara se juntó con las integrantes de la Secretaría de Posgrado de la Facultad, Alejandra Antruejo y Norma Pereyra, para comenzar a trabajar en esta nueva oferta académica. “Yo me avoque a realizar un análisis de lo que se llama ‘estado del arte’, que es básicamente una recopilación de los materiales que hay disponibles con el fin de seleccionar los contenidos a trabajar. Gracias a la inmensa tarea administrativa y legal, se pudo aprobar en el Consejo Superior en diciembre de 2018. Está pendiente la aprobación de CONEAU, un proceso que lleva sus tiempos”, ratificó.

“Concretar esta Carrera de Posgrado en la Universidad Pública a la cual pertenecemos, nos llena de orgullo y satisfacción; el haber podido hacer realidad un proyecto anhelado, es un objetivo alcanzado. En definitiva, creemos que con esta nueva oferta académica, colaboramos a sostener la excelencia académica que sin duda tiene nuestra universidad pública. Falta el último paso, que tiene que ver con el proceso que establece CONEAU para su aprobación, sin embargo creemos que no va a haber ningún inconveniente. Cómo es una especialización nueva en nuestro país, toma un poco más de tiempo que el común”, señaló Antruejo.

Distintos módulos acreditables a la carrera de posgrado, que lleva el nombre de Especialización en Dermatología de Perros y Gatos, comenzarán en octubre de este año. Entre los objetivos de esta nueva oferta académica se destaca la importancia de que los profesionales veterinarios se formen en temas científicos y técnicos referidos a la dermatología de perros y gatos y que se actualicen en el diagnóstico y estudios complementarios. A su vez se busca que profundicen el concepto de salud y enfermedad y que puedan documentar sus casos clínicos ya que conforman lo que se denominan como autóctonos de Latinoamérica.

Desde hace cuatro años Tártara trabaja dentro del Hospital Escuela, pero ya tenía una historia dentro de las aulas de la Facultad por su labor de profesor de Microbiología y eso lo empujó a crear esta nueva especialización. “Ante la demanda tenía dos opciones: hacer cursos privados pagos, lo que no me parecía ético o volcar mi experiencia y conocimiento a la parte pública con calidad de posgrado. Siempre creí en la educación pública y es por eso que sin dudarlo tomé esta opción”.

La Especialización constituirá el primer espacio a nivel nacional para cubrir la necesidad de profundización y actualización de conceptos y destrezas referidos a la temática. “No sólo eso, sino que también será única a nivel latinoamericano. Si bien hay cursos específicos en algunas facultades de Brasil, no llegan a tener un rango académico de posgrado. Esta nueva propuesta marca un antes y un después dentro del desarrollo de la veterinaria en el ámbito académico”, definió Tártara.

“Será un gran desafío el de satisfacer las demandas de actualización y especialización en esta temática de los colegas que se dedican a la clínica de animales de compañía y que serán nuestros alumnos, como también recibir a especialistas docentes de otros países y brindarle todo el apoyo necesario para que desarrollen su tarea de enseñanza”, declaró Pereyra.

La formación de grado de la Carrera de Medicina Veterinaria provee de los conceptos de base para la atención de casos dermatológicos a través de distintas asignaturas que confluyen en Clínica de Animales de Compañía, en donde esta problemática es solo un ítem más, dentro del universo de las patologías que es necesario considerar en la currícula. Por esta razón, Tártara presentó un proyecto para la creación de la Cátedra Dermatología dentro de la carrera de grado: “La idea es que sea una asignatura optativa, no buscamos cambiar el plan de estudios, sino poder brindarle al estudiante un panorama de lo que es la dermatología dentro del mundo de la veterinaria y lo importante de conocer por lo menos lo básico a la hora de ejercer”, comentó.

Dermatología, la especialidad de las especialidades

Los conocedores de la materia hablan del avance acelerado de la veterinaria que obliga como primer paso que el profesional tenga conocimiento clínico general y luego realice algún tipo de especialización. “Como los avances son tan veloces, el veterinario no puede estar en todas las áreas capacitado al cien por ciento ya que es imposible. Por eso se motiva la idea de que luego de conocer lo necesario de clínica, se especialice”, recomendó Tártara.

Se dice que dermatología es la especialidad de las especialidades, porque se requiere saber de muchas otras: inmunología, nutrición, endocrinología, etc. “A mí me sedujo desde el primer momento porque es uno de los desafíos más grandes para el médico veterinario. Es tan compleja que en un futuro seguramente van a existir sub especialidades. El setenta por ciento de las consultas tienen que ver con dermatología y es por eso que existe la necesidad de contar con personas preparadas en el tema”, opinó.

Sin embargo, el profesor aconseja que primero el Médico Veterinario tiene que tener su propia experiencia en clínica antes de comenzar a capacitarse en una especialización. “No es contundente que el recién graduado empiece a especializarse sin ningún contacto con la profesión. Tiene que estar trabajando en la clínica unos cuantos años porque sólo así se conoce la profesión realmente. Sólo a partir de esta vivencia se va a dar cuenta en qué aspecto de la veterinaria se quiere especializar”, argumentó.


  • Periodistas: Gonzalo J. García
  • Fotógrafos: Camila Casero