09 de Julio 2020

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03/04/2018

Investigar en tierras de Gulliver y el Titanic

Fabiana Bisaro, graduada de la UNR, realiza una beca en la llamativa Belfast, la ciudad más grande de Irlanda del Norte. 


Tags: investigacion Biotecnología Facultad de Ciencias Bioquímicas Becas Relaciones Internacionales estudiantes  



Fabiana Bisaro es egresada de la Universidad Nacional de Rosario y está realizando una beca de investigación en la Universidad de Queens, que se encuentra en Belfast, capital y ciudad más grande de Irlanda del Norte.

Oriunda de la Comuna de Carlos Pellegrini, comenzó a estudiar Licenciatura en Biotecnológica en la Facultad de Bioquímica y Farmacia y defendió su tesina a finales de abril de 2015. “Ese mismo año fui seleccionada para realizar la beca, y así se cumplió mi idea de ir a realizar estudios al exterior para seguir avanzando. Desde los primeros años de la carrera sabía que quería tener alguna experiencia de este tipo. En el transcurso de la licenciatura pude viajar a Brasil por seis meses a la Universidad Estatal de Campinas que queda en el Estado de San Pablo, lo que me impulsó a querer buscar nuevos rumbos una vez recibida.”, comentó la investigadora.

Si bien la carrera le llevó más tiempo de lo que está programada, dió sus frutos a la hora de empezar el doctorado porque Fabiana se dió cuenta que tenía las herramientas necesarias para afrontar el desafío. “Me di cuenta que tenía los conocimientos y una buena base en lo que es química, biología y matemática, entonces creo que lo que me dio la UNR lo supe aprovechar muy bien. Obviamente estoy aprendiendo y sé que hay mucho todavía por avanzar pero me sirvió mucho el conocimiento previo. Con el plan viejo me fue complicado terminar la carrera en el tiempo que estaba planteada pero fue una gran experiencia.”, explicó.

La beca planteaba objetivos, el director y el tema a investigar, así como también el lugar a desarrollarse. Primero hubo un contacto vía mail y pasó por un proceso selectivo de entrevistas: con el director por Skype, luego con el grupo de investigación y después una cita formal con las autoridades. Así comenzó la instancia de hacer algunos exámenes de inglés, tramitar la visa y todo lo que conlleva irse a otro país. “Estaba interesada en hacer una estadía en el exterior de doctorado y cuando estaba terminando mi proyecto de tesina me puse a buscar posibilidades. En particular esta apareció publicada en la red de Bionoticias, que era una red específica de para personas involucradas al mundo de la biotecnólogia y la biología”, recordó.

Actualmente la Licenciada en Biotecnología se encuentra trabajando en el Centro de Medicina Experimental de la Universidad de Queens, donde conviven diferentes grupos de investigación con microbiología e inmunología. Su equipo es dirigido por Miguel Valvano, y utilizan técnicas de genética molecular, bioquímica, biología celular y estructural para entender la patogénesis de bacterias oportunistas Gram negativas. Se las llama oportunistas porque a una persona con un sistema inmune que está funcionando normalmente no le afecta, pero sí lo hace a pacientes inmuno deprimidos. Burkholderia cenocepacia, Enterobacter, Pseudomonas son los organismos modelo que se usan en diferentes aspectos de los proyectos de investigación.

Fabiana en su proyecto de doctorado trabaja con Burkholderia cenocepacia, una bacteria que produce un proceso de inflamación exacerbado en pacientes con fibrosis quística. Esta bacteria es muy resistente a los tratamientos antibióticos disponibles actualmente, razón por la cual se deben encontrar terapias alternativas para erradicar su infección. Recientemente el grupo de investigación descubrió una toxina de Burkholderia cenocepacia llamada TecA que afecta principalmente a macrófagos, células del sistema inmune que destruyen bacterias. “Mi investigación específica tiene como objetivo descubrir las bacterias que sobreviven dentro del macrófago y estudiar la ruta por la cual esta toxina genera hiperinflamación. Esperamos descubrir nuevos blancos a partir de los cuales se puedan desarrollar nuevos tratamientos para mejorar los pacientes con fibrosis quística infectados con estas bacterias.”, señaló la investigadora.

Vivir en Irlanda del Norte es todo un desafío para cualquier ciudadano sudamericano, ya que todo es completamente diferente. Se habla inglés pero con un acento bastante particular, al que no es tan fácil acostumbrarse rápidamente.. A su vez, el clima es una de las cosas más complicadas, sobre todo por la falta de luz. “Me encontré con una sociedad muy civilizada y organizada, con mucho respeto al prójimo y eso la verdad me facilitó las cosas. Yo estaba muy entusiasmada con la experiencia, y fue desde el primer día hasta hoy que tengo desafíos continuos que me mantienen muy motivada. Las personas son muy amables y la puntualidad es ley y base de la sociedad.”, describió Bisaro.

Belfast está situada en la costa este de Irlanda del Norte. La ciudad está flanqueada al noroeste por una serie de colinas, incluyendo la colina de Cavehill, que se cree que inspiró la novela de Jonathan Swift, Los viajes de Gulliver. También es reconocida por ser la ciudad en donde se construyó el Titanic en 1912. ¿Y cómo es el día a día en un lugar que no tiene nada de familiar? “Todos los días me levanto a las seis de la mañana, y cuando me vine para acá decidí vivir cerca del centro de estudios, que me queda a unos veinte minutos caminando. Los horarios que manejo dentro del laboratorio van variando, porque la cuestión no es cumplir una cantidad de horas sino objetivos. Lo que trato además es tener actividades extras para desconectar un poco la mente, ya que es difícil adaptarse al clima de la ciudad. Hay mucho viento, poca luz, y mucho frío, por ende si tu única actividad es el trabajo, te puede jugar en contra.”, confesó Fabiana.

Dentro del grupo de investigación hay irlandeses pero también mexicanos, egipcios, chinos, ghaneses y anteriormente hubo chilenos. Es decir que conviven muchas nacionalidades y culturas a la vez. “Hay muy pocos argentinos en Belfast, y la mayoría están por cuestión de trabajo y no de estudio.”, aclaró la investigadora.

Hace tres años que Fabiana se encuentra en el Reino Unido, y está atravesando el último año de doctorado. Si bien está a punto de terminar esta aventura científica, el futuro lo tiene claro. “Quiero seguir estudiando en el exterior para seguir mejorando en lo mío y porque me gusta conocer distintos lugares. Estoy buscando en un rubro muy específico que es el de microbiología molecular, por eso las opciones son mucho más limitadas.”, comentó.


  • Por Gonzalo J. García