Rosario, 21/09/2017 | 12:54
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Enfermedad celíaca: frecuente y desconocida


Investigadores de nuestra Universidad estudian a la enfermedad celíaca y las modificaciones en el diagnóstico en los últimos años. Fabián Pelusa y Gabriel Pellegrino remarcaron la ventaja de conocer y difundir esta enfermedad genética considerada una de las  más frecuentes del mundo occidental y que sólo uno de cada diez sabe que la posee.

Gabriel Pellegrino y Fabián Pelusa, los investigadores.

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La evolución del concepto de la enfermedad celíaca en los últimos años es objeto de investigación de un grupo de científicos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). La sanción de la Ley 26.588 que declara de interés nacional la atención médica, la investigación clínica y epidemiológica, la capacitación profesional en la detección temprana, diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad, avalan aún más estos trabajos que datan de varios años antes que esta Ley. En particular, un grupo de  profesionales de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas analizaron la existencia de variaciones en el concepto, la prevalencia y las pruebas diagnósticas para la enfermedad celíaca  en el período 1995 – 2012. “En un principio se la consideraba una enfermedad  prácticamente de niños con una manifestación intestinal y el impacto de la mala absorción, como ser  baja talla, bajo peso, diarrea y distensión abdominal. Y hoy por hoy sabemos que son mucho más frecuentes las formas extraintestinales, que pueden ser asintomáticos  y se manifiestan en cantidad en la población adulta. Y ahí tuvo un papel fundamental las pruebas de laboratorio que de alguna manera reconceptualizaron la enfermedad” indicaron Fabián Pelusa y Gabriel Pellegrino, investigadores y responsables del proyecto.

 

La enfermedad celíaca es una intolerancia total y permanente al gluten, conjunto de proteínas presentes en el trigo, avena, cebada y centeno (TACC). Estas sustancias resultan tóxicas para el organismo del celíaco y afectan directamente su intestino delgado y la absorción de los nutrientes. El proyecto trabaja dos aspectos: por un lado desarrollan ciertos marcadores bioquímicos que están relacionados con esta patología y a través de un  seguimiento de esos marcadores,  e incluso con la incorporación de algunos más novedosos, evalúan a pacientes ya diagnosticados. Este trabajo es realizado en conjunto con el Hospital de Niños Víctor J  Vilela, concretamente con el Servicio de Gastroenterología bajo la dirección del Dr.  Juan Bordato,  y con el Laboratorio Central a cargo de la Bioq. Roxana Álvarez. Y desde la Facultad, el Área Bioquímica Clínica a la cual pertenecen los investigadores.  Por otra parte, el equipo se abocó a investigar cómo se ha modificado el concepto de la enfermedad en estos últimos años. “Nuestro estudio reveló el importante papel que ha tenido la incorporación de nuevas tecnologías diagnósticas en la construcción de un nuevo concepto de enfermedad celíaca fundamentado en el perfil autoinmune de la misma. El reemplazo de pruebas de malaabsorción por las determinaciones de autoanticuerpos junto con los marcadores genéticos, se traducen en un incremento de la prevalencia de la enfermedad, situando en la actualidad a la enfermedad celíaca como una de las enfermedades genéticamente determinadas más frecuentes en el mundo occidental”, explicó Pelusa.

 


En este sentido, Pellegrino agregó: “La inclusión de pruebas serológicas e inmunológicas en el diagnóstico hizo que se pueda hacer masivo  el testeo de la población. Normalmente, se diagnostica mediante la biopsia y si bien sigue siendo así, las pruebas de  laboratorio permitieron que aparezcan las formas extraintestinales que hoy por hoy son más numerosas. Y esto impactó sobre la prevalencia, es decir, en cuánto está presente en la población la enfermedad”. Los investigadores remarcaron que “hace 20 años se consideraba que 1 en 300 padecía la enfermedad y no se estaba seguro incluso de esta cifra. Hoy por hoy la prevalencia promedio es de 1 en 100 y comprobado”.

 

El análisis se realizó comparando textos sobre enfermedades del aparato digestivo en dos etapas para ver las diferentes formas de mencionar y tratar a esta enfermedad.  “En los primeros años, 1995-2004, se encontraron múltiples denominaciones de la celiaquía y se pone el acento en la malaabsorción intestinal, el daño histológico y la mejoría de la enfermedad al retirar el gluten de la dieta. Desde el 2009 al 2012 se define la enfermedad como “una enteropatía autoinmune disparada por la exposición al gluten” remarcando el “componente genético de la enfermedad”, aseguraron los especialistas.

 


Haciendo un paralelo, los investigadores puntualizaron: “Previamente, la mayoría de las pruebas de laboratorio que se realizaban tenían que ver con las manifestaciones  clínicas de la malaabsorción. Pero este síndrome está  conformado por un conjunto de enfermedades que provocan justamente la malaabsorción de nutrientes. Entonces, era muy difícil identificar en particular una malaabsorción sólo por enfermedad celíaca. A partir del uso de la biopsia y del laboratorio inmunológico se pudo circunscribir bien a la enfermedad y eso provocó un vuelco bastante grande”.  Y agregaron que “las manifestaciones extraintestinales son más frecuentes que las intestinales y son diversas y de difícil diagnóstico. Ellas pueden ser: infertilidad tanto femenina como masculina, cierta propensión a padecer ciertas infecciones, alteraciones del sistema nervioso central, alteraciones en el metabolismo óseo, es decir personas que presentan fracturas espontáneas y que padecen osteoporosis en edad muy temprana. Además alteraciones del funcionalismo hepático y la anemia refractaria al tratamiento, es decir, es la que está tratada y no se mejora”.

 

 

Sobre el origen de la enfermedad, Pelusa se remontó al siglo XV, en época de la colonización. “Antes que fuéramos colonizados la población indígena estaba más relacionada con la alimentación por maíz. La resistencia europea a tener la misma forma de alimentación que los nativos de alguna forma introduce el problema que es generado por la incorporación del gluten”, definió el investigador.

 

Los investigadores coincidieron en que la Ley es un gran avance,  las necesidades de los pacientes celíacos adquieren el rango de derechos, pero no es todo.  “Es importante difundir, dar a conocer y debatir sobre la enfermedad ya que lo peor es no saber. Las estadísticas indican que de cada 10 personas celíacas  sólo 1 sabe que tiene la enfermedad”, dijeron.

 

“Desde la Universidad debemos generar conocimiento sobre los problemas que tiene la sociedad y tratar de mejorar la calidad de vida de la población. Nosotros nos formamos aquí, trabajamos aquí y no podemos vivir despegados de la comunidad”, concluyeron los investigadores.
 



  • Publicado: 2014-06-30
  • Periodistas: Silvana Di Stefano
  • Fotógrafos: Silvana Di Stefano
  • Infografía: Patricio Irisarri
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  • Categoria: Salud