La Asociación Docente de la Facultad de Ingeniería realizó la charla "Juicio y castigo a los represores" que contó con la participación de Estela B. de Carlotto, Presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. Las ponencias exhibieron la necesidad de apoyar y defender a los testigos que deben declarar en los juicios, algunos de los cuales son actualmente docentes de nuestra Universidad.
Estela de Carlotto estuvo presente en el debate
“Es un avance muy importante que existan este tipo de reuniones, que muchas personas participen de forma activa en este evento. En nombre de Abuelas, agradezco a las autoridades de la Universidad y todos juntos seguiremos buscando justicia en una ciudad que conocemos sufrió mucho a la última dictadura”, las palabras de Estela de Carlotto siempre suenan con fuerza. Esta vez, su afonía le jugó una mala pasada ya que no pudo complementar en la charla “Juicio y castigo a los represores” algunas cuestiones que mencionó en el diálogo que mantuvo con DigiBlog.
Sus argumentos exhibieron claramente el espíritu del evento organizado por la Asociación Docente de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Rosario. En el mismo, la Ingeniera Laura Ferrer (docente e integrante de la comisión creada por la UNR) y la doctora Gabriela Durruty (abogada por la querella en los juicios ante los Tribunales Federales de Rosario) también disertaron y exhibieron la necesidad de apoyar y defender a los testigos que deben declarar en los juicios, algunos de los cuales son actualmente docentes de nuestra Universidad.
“Recordar lo pasado, recuperar identidad, memoria, dejando testimonio de lo que se vivió es el deber de los que sobrevivimos a tanta destrucción. Es una única manera de proyectarnos en el futuro”, sostuvo Laura Ferrer. La docente desarrolló una explicación amplia sobre sucesos sufridos por la Universidad durante la última dictadura militar en nuestro país.
A su vez, explicó que lo ocurrido en la sociedad argentina tuvo su correlato en todas las universidades: “La dictadura militar de 1976 intervino en las instituciones y sistematizó un plan de persecución ideológica con la consecuente desaparición de personas. Las universidades no fueron ajenas a un régimen dictatorial”. También realizó un análisis de la actualidad política.
Gabriela Durruty destacó el valor de la charla y subrayó la importancia social que posee “estar recuperando un rol fundamental que debe tener todo universidad pública”. “Desde este lugar de encuentro, donde disponemos de herramientas al servicio de todos estamos trabajando para contribuir en esta búsqueda de justicia”, dijo la abogada.
La convocatoria de la charla "Juicio y castigo a los represores" expresó: “Porque queremos una universidad donde pueda expresarse todo pensamiento crítico con libertad y sin temor. Porque existen aún más de 400 jóvenes privados de su identidad, que son hijos de muertos o desaparecidos y que fueron apropiados por los asesinos de sus padres. Porque queremos que se activen los juicios ante los Tribunales Federales de Rosario contra quienes manejaron los centros de prisión y exterminio de la dictadura”. El evento presentó un alto grado de pertinencia con este argumento.