Marcelo Rocha es psicólogo y autor junto a Hugo Perilli del libro "Vivir en la discapacidad. Estructura subjetiva e imaginario social", que forma parte de la colección académica de la UNR Editora. En esta entrevista se refiere a la publicación, a un proyecto de inclusión laboral de los discapacitados, al trabajo de una ONG que lucha por la igualdad y al rol de la Universidad en la inserción social de estas personas.
El libro apela a la concientización de la sociedad
¿Cómo se da la inclusión de los discapacitados en nuestra sociedad hoy?
Sufren el hecho de no poder ingresar al mercado laboral o a un estudio superior y si bien el gobierno y las organizaciones no gubernamentales están trabajando por la integración, falta mucho por hacer porque vivimos en un Estado que "invisibiliza" a los diferentes.
Hay un 80% de personas con discapacidad que no están incluidas en el mercado y las que están trabajando lo hacen en negro y en malas condiciones. A esto se suma que muchas no tienen todavía su certificado de discapacidad que le permite acceder a todas las prestaciones. Por eso la ONG a nivel nacional "La Usina" lanzó una campaña para que se cumplan las leyes.
Teniendo en cuenta esta realidad ¿cuál es la labor de APPLIR?
La Asociación de Padres por la Igualdad Rosario es una ONG basada en un modelo inclusivo en el plano social, laboral, destinado a jóvenes y adultos con discapacidad intelectual. Es una institución abierta que, desde el año pasado, trabaja con talleres de música, árabe, salsa, merengue, folklore, teatro, tenis. Los chicos vienen, participan y construyen lazos sociales.
Además está llevando adelante el proyecto “Up Down” en donde se capacita a los jóvenes con discapacidad para asistente de mozo con el objetivo de que ingresen en el mercado laboral formal. Es uno de los proyectos modelo actualmente en Rosario.
¿En qué consiste este proyecto modelo?
Empezó el año pasado a partir de una idea pionera del mejicano Erwing Iturbe. Se hace una selección de jóvenes con discapacidad intelectual, luego se los capacita para asistente de mozo durante dos meses y medio y después ingresan a modo de práctica a una empresa de origen gastronómico (bar, restaurante) durante seis meses. Una vez finalizado ese período, el empresario toma la decisión de contratarlo o no pero lo interesante es que en esos seis meses adquiere experiencia laboral y recibe un sueldo de parte del Estado y del dueño.
El año pasado quedaron contratados en el mercado formal tres personas de seis con discapacidad, algo muy importante que habla de un modelo inclusivo.
¿Qué otras preocupaciones tienen las familias de los discapacitados?
En los casos de discapacidad congénita, hay una cobertura del área médica y respuestas. Las inquietudes más grandes de las familias aparecen cuando ese joven crece y se termina la institucionalización. Si no pudo construir relaciones, lazos sociales o posibilidades que lo incluyan en lo social, está en problemas. Y aparecen las preguntas más angustiantes: qué hacer, adónde voy, ahora qué. Entonces se recurre a centros educativos terapéuticos, a talleres protegidos, a distintos espacios pero que son parciales y no logran cumplir con todos los requerimientos.
A estas personas les cuesta establecer relaciones, están muy solas todavía, pero que se integren o no a la sociedad no sólo depende de ellas, sino de todos los actores sociales.
Además de las dificultades de sociabilización, ¿qué otras deben enfrentar los dicapacitados en una ciudad?
Además de las barreras sociales, imaginarias, también están las barreras arquitectónicas. Transitar en una silla de ruedas en Rosario es muy complejo porque hay veredas rotas, angostas, las rampas no están bien hechas en su totalidad. La persona que acompaña al discapacitado lo sufre diariamente.
¿Qué propone el libro?
El libro es un llamado a la reflexión de la sociedad. La primera parte contiene la autobiografía de Hugo Perilli, la segunda consta de mi análisis teórico sobre la problemática y la última se refiere a una investigación que surgió a partir de un censo en Firmat. El mismo indicaba que había 150 personas con discapacidad y sólo un pequeño porcentaje circulaba por la ciudad. A partir de allí diseñamos talleres de reflexión y concientización social.
Uno de los anexos del libro se refiere al compromiso de la Universidad en la inclusión de las personas con discapacidad a partir de mi experiencia de trabajo en el Servicio de Orientación Estudiantil de la UNR. En la actualidad se está tomando muy en serio este tema ya que son los estudiantes mismos y los profesionales discapacitados los que están luchando por cambiar o modificar algo de esta realidad.
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Por Julieta el 24/05/2012 01:33Hola Buenos Dias.
Quería saber si en Rosario se dicta la carrera de Asistente Social, y donde.
Espero respuestas, muchas gracias.