Rosario, 24/05/2012 | 12:26
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Especial: 2001, el Diciembre trágico


A 10 años del 19 y 20 de diciembre 2001, docentes de nuestra Universidad reflexionan sobre esos hechos. Además: testimonios de los familiares de las víctimas, quienes se reunieron en la Facultad de Psicología.  

A 10 años, el pueblo reclama justicia por los asesinatos.


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Testimonio de Jesús Esquivel - Fliar. de Eloisa Paniagua

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Testimonio Lila Mansilla - Mamá de Yanina García

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Testimonio Padres de David Moreno


Desarticulación en la esfera política y social                            

 

"La crisis de 2001 fue la manifestación más visible de la dislocación de la esfera política de nuestra sociedad, tal como venía funcionando desde 1983, con sus altibajos. Algo fue sacado de su lugar, del lugar que ocupaba en el universo real y simbólico del orden colectivo", sostiene Hugo Quiroga, Licenciado en Ciencia Política y Doctor en Filosofía.

 

"Una manifestación de desarmonía acaece entre la esfera política y un estado de cosas de la sociedad, esto es, del modo en que se desarrollaban las interacciones sociales. El funcionamiento del régimen político se alteró por un fenómeno inédito, de alcance desconocido. El estallido de la crisis produjo un severo cuestionamiento a la autoridad del cuerpo político y una desarticulación de la esfera política, en la medida que las instituciones que la fundamentan y mantienen resultaron controvertidas: el Estado, los partidos, la idea de representación. La violencia social y la desolación institucional dibujaron un paisaje impredecible para la estabilidad democrática, que afortunadamente no se extendió en el tiempo", analiza. 

 

A su vez, destaca: "El movimiento contestatario de 2001 y 2002 (que incluyó asambleas, protestas espontáneas y otras maquinadas por intereses políticos), característico de las tensiones democráticas, revelaba la dificultad de la política representativa para encausar la crisis y recuperar su pérdida de legitimidad, al menos hasta las elecciones de 2003. La intensidad del conflicto y el cuestionamiento a la acción gubernamental y a ciertas prácticas partidarias, hizo que la política, con sus reglas de arbitraje convencionales, quedara deslegitimada y desprovista de significado social. Una parte mayoritaria de aquel movimiento de impugnación trató de pensar la política por fuera de la acción tradicional (la encarnada en expertos profesionales), haciendo suya la política de los ciudadanos y no de los aparatos, y la otra parte (minoritaria) proponía directamente reemplazar el poder institucional (que a su entender había fracasado y carecía de capacidad para otorgar sentido a la vida social) por un ejercicio directo y colectivo del poder. El común denominador para todos era, en definitiva, el divorcio entre política y sociedad, que se expandía en una aparente tierra de nadie. Globalmente resultó ser un movimiento inorgánico, difuso ideológicamente, expresión más bien de una revuelta social por la existencia de una continua barrera que los separaba del sistema de representación".  

 

El investigador del CIUNR  declara: "La tarea que asomaba era la relegitimación de la política. Esa fue la labor que cumplió el presidente Kirchner, a partir de su elección en mayo de 2003. El escenario de disolución social y violencia fue descartado cuando se encontró una salida al desorden económico y financiero, en un largo y complicado proceso que continuó bajo el gobierno de Néstor Kirchner. El impulsor de esa salida fue Roberto Lavagna, ministro de economía de Duhalde y Kirchner. Si bien no era fácil en ese momento prever el curso futuro de los acontecimientos, lo que asomaba en el horizonte era un ciclo favorable de la economía, y la posibilidad de su estabilización y crecimiento, a partir de la aplicación de un modelo económico diferente al de la convertibilidad". 

 

 

Restricciones y críticas internacionales

 

"Argentina ocupó la escena internacional porque se había convertido en el epicentro de una crisis de múltiples dimensiones. En ese marco, el país enfrentaba un nivel de deuda impagable y una restricción total del crédito internacional. Ante esta situación el gobierno decidió apoderarse de los depósitos bancarios privados mientras las tasas de desempleo y pobreza alcanzaban niveles inimaginables", introduce Anabella Busso, Licenciada en Ciencia Política, Profesora Adjunta de Relaciones Internacionales y Profesora Titular de Política Internacional y Política Internacional Latinoamericana. 


"Desde una perspectiva política las autoridades fueron incapaces para gestionar las dificultades y parecían más dispuestas a aceptar las presiones del sector financiero internacional y profundizar los planes de ajuste propuestos por los organismos multilaterales de crédito que a representar los intereses de la sociedad argentina. Así, ante la magnitud de la crisis una conjugación de factores internos y otros internacionales (las presiones de ciertos sectores para dolarizar la economía, la suspensión del crédito) terminaron con el gobierno de Fernando De La Rúa. La declaración del default terminó de aislar al país internacionalmente y, posteriormente, vinieron los esfuerzos para renegociar la deuda lo que generó que nuestra política exterior estuviese encorsetada por ese proceso hasta 2005 y que, aún hoy, existan negociaciones pendientes con el Club de París y los pagos a empresas favorecidas por los fallos del CIADI.


A lo largo de este proceso los actores internacionales tuvieron, en general, una actitud muy crítica hacia nuestro país. Las calificadoras de riesgo no cesaban de evaluarnos negativamente; los gobiernos de los países centrales presionaban por los intereses de sus bonistas y los privilegios de sus empresas; los análisis políticos externos subrayaban la incapacidad de los argentinos para gobernarse a sí mismos mientras reflotaban una figura similar a los protectorados del siglo XIX proponiendo la instauración un gobiernos de técnicos extranjeros que se hicieran cargo de la gestión pública y, obviamente, casi ninguno de ellos -aunque hubo excepciones- reconoció que las culpas no eran sólo argentinas, sino que existían varios actores gubernamentales y no gubernamentales co-responsables de la generación de esta situación de caos. Sin embargo, estos análisis no anticiparon que el caso argentino era el último eslabón de una cadena de crisis financieras que se habían concentrado en el mundo en desarrollo iniciando su recorrido en México para dirigirse posteriormente al sudeste asiático, Rusia, Brasil y finalmente estallar en la Argentina, pero que en el momento en que esas regiones no ofrecieran los niveles de rentabilidad esperados, los actores que fomentan y ganan con este tipo de crisis podrían buscar otros destinos, incluidos los países centrales.


Hoy, una década después de nuestro colapso, reina el mundo del revés: la Argentina se recupera y los estados centrales están en crisis. Sin caer en un falso exitismo se podría afirmar que mientras nuestro país salió del fondo del abismo recuperando el valor de la política, rescatando el rol del Estado, aplicando políticas activas y apostando por la reindustrialización, gran parte de los países europeos y un amplio sector de la clase política estadounidense optan por poner la política al servicio de los mercados y los ajustes como única alternativa para sus poblaciones. 


Ante este escenario y dado que las finanzas, la producción y el comercio mundial están globalizados, lo que facilita el traslado de los efectos negativos de las crisis de un lugar a otro, quizás haya llegado el momento de que los argentinos, más allá de nuestras diferencias, cuidemos los logros obtenidos. Finalmente, sería importante que los países centrales antes de continuar amarrados a la lógica del ajuste perpetuo tornasen tan sólo unos minutos sus miradas hacia otras direcciones. Podrían mirar hacia su propio norte en dirección a Islandia, o virar hacia este para analizar la experiencia rusa o, inclusive, echar una mirada hacia el sur donde verían a la Argentina. Son todos casos distintos, lo que demuestra que otras alternativas son posibles"

 

 

Los saqueos y el "que se vayan todos"

 

Carta a los argentinos (incumplida), reducción de salarios a la administración  pública, la banelco, renuncia de Alvarez, el blindaje, el  megacanje, canasta de monedas extranjeras, cuasi monedas (patacones, lecop, etc.), intangibilidad de los depósitos, corralito.


“El corralito fue usado por la oposición para hacerse del poder”. "Cuando Cavallo expresa este juicio en un diario de esa semana no lo hace en forma totalmente desacertada. Pero sí es una verificación parcial. Ningún hecho histórico es unifactorial y no tiene en cuenta los hechos citados arriba y otros que también influyeron en el fuerte deterioro del gobierno encabezado por el Dr. De la Rúa y que terminó con su renuncia. Triste Final", repasa desde su perspectiva Daniel Musitano, Licenciado en Historia.

 

"Pero si de impresión y recuerdos se trata, tengo presente que en aquel momento no me invadió un sentimiento de decepción (ya que no había depositado muchas expectativas ni en De la Rúa ni en Alvarez ) sino más vale fue indignación con respecto a la ineptitud no sólo de los gobernantes sino de la sociedad toda por permitir que las instituciones del país llegasen a ese punto terminal.

 

Nunca compartí el “Que se vayan todos”. Siempre pensé que si alguien se tenía que ir  “éramos  todos” porque en democracia todos, en mayor o menor grado, somos responsables de lo que ocurre.

 

A 10 años del 20 de diciembre no sólo hay que reflexionar sobre todos los factores que nos llevaron a esa jornada y sus consecuencias sino también sobre sus propias contradicciones y que sirva para tener memoria y recordar que depende de todos, gobernantes y gobernados,  que una nueva situación similar ocurra o  no". 


 

Apertura económica y consecuencias en la región

 

"Desembocamos a diciembre 2001, producto de un ciclo que estaba agotado. Aparato productivo en baja, endeudamiento, convertibilidad, fuerte recesión. La crisis se debió a varios motivos. La apertura económica fue determinante y a nuestra zona la afectó más intensamente que a otras regiones.  Al ser un importante polo de industria textil, en agroindustria, en industrias livianas, siderúrgicas, que son generalmente intensivas en mano de obra, Rosario y su zona tuvieron un impacto muy fuerte. Si bien la crisis la sufrimos todos los argentinos, en lugares como Córdoba por ejemplo donde el foco de la producción podría estar en la industria automotriz, no sufrió intensamente el impacto al tener un contexto relacionado a Mercosur", sostiene Mg. Jorge Simón, docente de la Facultad de Ciencias Económicas y Estadística.   

 

Simón compara el contexto económico en 2001 y en la actualidad: "La apertura económica, permitió a los consumidores, tener productos más baratos importando trabajos de países extranjeros. No había una producción determinante de productos argentinos, como hoy lo observamos en la actualidad. Hoy a 10 años, el Estado tiene políticas monetarias. Algo que nunca tuvimos en el contexto de esta crisis extrema. La mejor noticia es que el Estado a recuperado la política monetaria". 



    

 

"Nos juntó Pocho": 1er Encuentro Nacional de Familiares de Víctimas de Diciembre de 2001

 

Durante los días 8, 9 y 10 de Diciembre pasados se reunieron en la Facultad de Psicología familiares y amigos de víctimas del Diciembre trágico, así como también organizaciones sociales y políticas que nacieron la calor de aquellos días.

 

Fue el 1º Encuentro Nacional de Familiares de Víctimas del 19 y 20 de Diciembre de 2001 y se hizo a 10 años de aquellos hechos. Se organizó en Rosario, y no es casual: esta ciudad carga el vergonzoso lastre de ser una de las que más duramente reprimió a los manifestantes de las jornadas del 2001 que acabaron con la huida del Presidente De la Rúa.

 

"El 2001 marcó un antes y un después en nuestra historia", reflexiona Celeste Lepratti, hermana de "Pocho", militante social asesinado en Rosario, conocido en todos los rincones como "el ángel de la bicicleta".

 

"Desde los sectores populares han ocurrido muchas cosas. En este Encuentro Nacional de Familiares compartimos experiencias de grupos que se organizaron a partir de los hechos de aquel Diciembre. Grupos que van desde empresas recuperadas hasta emprendimientos culturales, educativos y político-sociales", explica.

 

Celeste cuenta que durante el Encuentro le sucedió "algo raro y lindo": los familiares que charlaban con los medios comenzaron a decir que era Pocho quien los había reunido. "Nos juntó Pocho", decían.

 

"Para nosotros este Encuentro es muy importante. Se nos hacía muy necesario para pensar juntos lo que ha sucedido en estos 10 años y ver cómo seguir juntos. Que algunos de los familiares entiendan que es Pocho quien anda por ahí tratando de juntarnos es hermoso", cierra Celeste, conmovida.

 

 


Ver Mapa de asesinatos del 19 y 20 de Diciembre de 2001 en un mapa ampliado

 

Testimonios de Familiares - Música: Walter Mazzaccaro - Yet Alone

 

Fotos del Encuentro de Familiares:  Biblioteca Popular Pocho Lepratti


Foto del Mural: Arte por Libertad

 

Producción periodística: Matías Manna, Victoria Arrabal, Anahí Lovato, Gisela Moreno, Matías Loja.



  • Publicado: 2011-12-19
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