“Los conflictos en el espacio sudamericano: la Unasur y su papel como mediador internacional” fue el título de la conferencia que la Magister Ximena Hervier Valente dio en nuestra Universidad
La disertación se realizó en el marco del Seminario “El Mercosur - Unasur en un mundo en transformación”, organizado por el Centro Interdisciplinario de Investigación, Docencia y Asistencia Técnica sobre Mercosur, la Cátedra Internacional Andrés Bello y la Cátedra Latinoamericana para la Integración.
La investigadora sostuvo que este “regionalismo pos liberal” se caracteriza por su gran dinamismo y a su vez la marcada diferencia entre los países que lo conforman. “El nuevo enfoque puso énfasis en la búsqueda de autonomía frente a actores externos como Estados Unidos y la Unión Europea y la integración en temas de defensa.”
Expresó que la mayor preocupación reside en las carencias de infraestructura regional y la necesidad de integración energética por parte de los doce países, así como promocionar la participación de otros actores sociales de la sociedad civil.
Tomando el concepto del Profesor de la Universidad Complutense de Madrid, José Antonio Sinahuja, se refirió a un “trilema” de América Latina: el primero en cuanto a la defensa de la soberanía y hasta qué punto los estados sudamericanos están dispuestos a ceder cierta parte de ella.
El segundo se centra en la integración eficaz y cómo se pueden superar los límites de la misma. Y el tercero, cómo se posiciona América del Sur frente a otros actores. En este sentido remarcó la ambivalencia de la relación con Estados Unidos, ya que algunos países de la región le tienen más simpatía que otros.
Tensiones en América del Sur
Hervier Valente recordó que un día después de la crisis entre Colombia y Venezuela se creó el Consejo de Defensa Sudamericana cuyos objetivos son: consolidar América del Sur como una zona de paz y conformar una identidad sudamericana en materia de defensa.
“Se trata de un espacio de integración que tiene como tema central la cooperación en materia de defensa, a pesar de que los países son muy diferentes en esta área”. Indicó que se ha configurado un esquema de seguridad cooperativa, flexible, entre miembros desiguales.
La especialista indicó que las fuerzas armadas enfrentan dos tipos de conflictos: los convencionales en relación a la defensa externa y otros regionales como el terrorismo, el crimen organizado, la presencia de pandillas, el narcotráfico, el control de migraciones y los estados fallidos. Pero considera que “hay un potencial en desarrollar mecanismos propios de resolución de conflictos en la región”.
En relación a los problemas que se deberán afrontar de aquí a veinte años, la Magister recordó
la reflexión de la secretaria general de Unasur, María Mejía: “Amércia del Sur tiene el 27% del agua dulce del continente, 8 millones de km cuadrados de bosques y tres de los países de la región con la mayor biodiversidad del planeta. Los ejércitos sudamericanos tendrán que proteger los recursos naturales porque los conflictos serán por el agua, por los bosques y las catástrofes naturales.”