En el marco de la apertura del año académico 2011 de la UNR, el antropólogo Paulo Hilu da Rocha Pinto expuso una contextualización de la presencia islámica actual en las sociedades convulsionadas de los países árabes del Medio Oriente y norte de África.
"Las luchas que hoy se ven, son protestas antiautoritarias de ciudadanos que reclaman sus derechos", aseguró el antropólogo
Paulo Hilu da Rocha Pinto*, Doctor en Antropología fue convocado por nuestra institución para disertar sobre “Militancia, Globalización y Pluralismo”, refiriéndose puntualmente al Islam Político y su evolución histórica hasta la actualidad.
El antropólogo comenzó indagando en las raíces de los fenómenos actuales, que se encuentran a principios del siglo xx, “cuando las religiones se reforman en reacción de una constitución de la esfera pública, ellas se reorganizan para afirmar sus valores, sus creencias en el espacio público. Particularmente el Islam, toma un carácter político, porque la afirmación de la religiosidad pasa por un proyecto político de reconfiguración del Estado. Base que da lugar a un punto clave que es la revolución islámica en Irán en el 79, que da un impulso a la radicalización de lucha contra el Estado, de militancia por veces violenta contra el orden político vigente en Medio Oriente, Norte de Africa, Pakistán y muchas sociedades más”.
Avanzando en la historia, Hilu da Rocha Pinto asegura que hay un quiebre en lo antes mencionado, que cambia la historia islámica y que ocurre a mediados de los años 90 cuando se llega a la conclusión de que el proyecto Islam Político no es viable. “Mas allá de Irán, en ningún lugar los grupos consiguieron organizar una revolución islámica. Entonces lo que pasa es que en este momento los grupos ligados al Islam Político van cambiando estrategias: en vez de intentar una revolución contra el Estado, van a buscar una base social. La orientación del movimiento cambia, la sociedad islámica no pasa más por la conquista violenta del Estado y sí por una reforma moral de los individuos, o sea la idea de que la sociedad se construye por las obras, los gestos de los individuos, entonces las mujeres se cubren, los hombres se dejan la barba, van a la mezquita y comienza toda una especie de teatralización en el espacio público”.
“Lo que hoy se ve es una creciente islamización de la vida social. Esa islamización no es producto de un proyecto político coherente, al contrario es un producto de diferentes formas de interpretar y de vivir el Islam, que pasa por la afirmación de una identidad, de una subjetividad mulsumana del espacio público pero son muy distintas y contradictorias”.
Así el Islam tradicional, revolucionario, centrado en el Estado, entra en declive. “De grupos de vanguardia revolucionaria, actualmente lo que existe son partidos políticos que tienen interés en sistemas políticos plebiscitarios, o sea partidos políticos que utilizan al Islam como idioma cultural que permite conquistar apoyo social, permite organizar y articular diferentes demandas e ideas. Hoy en día, lo que sucede es que los partidos islámicos se reiventaron y se adaptaron muy bien a sistemas políticos abiertos y liberales. El ejemplo más claro es en Turquía con el partido islámico que gobierna hace 7 años y participa dentro de las reglas del estado liberal”.
Protestas 2011
Siguiendo el diálogo y apuntando a las luchas que se desarrollan en Medio Oriente este año, el investigador dejó en claro que “lo que se ve son luchas políticas contra la dictadura. Son protestas de ciudadanos discriminados por el Estado que quieren sus derechos y que quieren ser tratados igual. Estos movimientos políticos del 2011, las llamadas “revoluciones del Mundo Árabe”, son movimientos antiautoritarios. Los grupos islámicos participan y sus símbolos están presentes en las protestas, pero no son los únicos ni los dominantes. Los símbolos que se encuentran son los nacionalistas, por eso la gente utiliza la bandera como lenguaje de reivindicación, porque la idea central es la idea de Nación. El Islam participa, pero por ejemplo, el Cristianismo también participa en Egipto, demostrando asi la diversidad subsumida en una idea de reconstrucción de la Nación.
Al consultarle si estos cambios del Islam son percibidos por Occidente y cómo se siguen considerando a estos grupos políticos internacionalmente, declaró que “desgraciadamente se piensa como si todo fuera lo mismo. Hoy no hay relación con los grupos que hicieron atentados, con los símbolos de Al Qaeda, con esta marca registrada de Al Qaeda. Es necesario hoy en día cambiar el paradigma, empezar a pensar en la práctica política como se organiza en realidad”, concluyó así Paulo Hilu da Rocha Pinto.
* Paulo Hilu da Rocha Pinto es Doctor en Antropología (Boston University, Boston). Actualmente es profesor de Antropología de la Universidad Federal Fluminense (UFF) y coordinador del Núcleo de Estudios sobre Oriente Medio (NEOM). Sus áreas de interés son Religión (Islam), etnicidad, peregrinación, subjetividades religiosas y cuerpo, ritual y performance. Realiza trabajo de campo con comunidades sufis en Siria (Alepo) y con comunidades musulmanas en Brasil.
Foto: Reuters