“Contar la historia colectiva a través de una historia individual”, así definió el director rosarino Gustavo Postiglione su nuevo proyecto “Días de Mayo”, película ambientada durante 1969, que se encuentra rodando en la ciudad y planea estrenar en 2009, al cumplirse 40 años del “Rosariazo”.
G. Postiglione, director y guionista
Filmada en blanco y negro, y con formato cinemascope, el nuevo filme de Postiglione narra una historia de amor entre dos jóvenes, que comienza en los agitados días vividos en la ciudad durante el “Rosariazo”. Las manifestaciones populares de trabajadores, estudiantes y sectores medios movilizados contra el gobierno dictatorial del General Juan Carlos Onganía, el clima de tensión de la época, el inicio de un cambio en la conciencia política y cultural de muchos sectores de la sociedad, y, finalmente, la llegada del hombre a la luna, sirven de contexto a esta historia.
“Si bien el contexto histórico es el Rosariazo, no es una cronología de los hechos sino una historia personal de un grupo de jóvenes de aquella época, donde de alguna manera este contexto histórico, político y cultural modifica la relación entre estos personajes”, expresó Gustavo Postiglione.
“Cuando uno trabaja desde la ficción se toma muchas licencias, no se le puede pedir a esta película fidelidad histórica, aunque se desarrolle en un contexto real. Para contar la historia real, los hechos como sucedieron, prefiero un documental o un formato periodístico”, agregó el director.
Para el realizador esta película es muy particular porque tiene un tipo de estructura narrativa tradicional. “Es diferente a lo que hice antes, yo me escapaba de la narración clásica”, destacó.
Días de Mayo cuenta con la participación de actores locales como Santiago Dejesus, Agustina Guirado, Caren Hulten y Juan Nemirovsky entre otros, y de invitados especiales como Darío Grandinetti y Antonio Birabent.
¿Con qué tipo de narraciones te sentís más cómodo como realizador? Muchos de tus filmes son de tipo realista, con fuerte contenido histórico – social, y luego tenemos el caso de Tremendo Amanecer, una película más vinculada a lo fantástico…
Particularmente me gusta probar alternativas, cosas distintas. Hay producciones mías como El asadito, El cumple, que son mucho más realistas en cuanto a la reconstrucción de lo que está sucediendo. Pero, de alguna forma cuando construís una historia delante de la cámara es real siempre.
Por otro lado, también hice algo a medio camino entre lo fantástico y lo real el año pasado en Canal 7 con Norman Brisky (Stanley), pero el trabajo es el mismo.
Esta película también tiene algo de fantástico, porque me traslado en el tiempo. Tengo que recrear ese tiempo histórico desde un lugar ficcional en forma total.
Con respecto a dónde yo me siento más cómodo, prefiero cierta incomodidad que me obliga a concentrarme más en el trabajo, que la comodidad de lo que ya sé.
¿Cuáles son las características de la realización audiovisual en el interior? ¿Qué posibilita y qué problemas recurrentes existen?
Acá podés conseguir armar un equipo de gente, un grupo, una forma de trabajo que es profesional pero en el que también existe el espíritu amateur, que es la mayor ventaja que tenemos. La desventaja es la distancia que nos separa del centro de poder económico y cultural que es Buenos Aires. Por otro lado, lo que significa el reconocimiento, la aceptación de tu trabajo tiene que pasar indefectiblemente por esa mirada.
Vos y varias personas que integran el equipo de DDM son egresados de la Escuela de Comunicación. ¿Qué consideras que aporta el haber recorrido este camino académico y no una formación netamente cinematográfica?
Creo que no es una casualidad. La formación que tenés en la facultad, en una carrera universitaria, te abre perspectivas mucho mayores que una carrera terciaria. Quizás también tiene que ver con que las carreras de arte funcionan, por lo menos en nuestra ciudad, con el mismo sistema y régimen que tiene una carrera terciaria técnica. Y la carrera de arte tiene que tener otras características, debería potenciar mucho más la cuestión artística. Por eso sucede a veces que una carrera universitaria ocupa lugares que deberían ocupar esas carreras de arte.
Luego de DDM, ¿cuáles son tus proyectos a futuro?
La idea es mantener la secuencia de trabajo. Yo hasta ahora he podido seguir produciendo y filmando cine o televisión con una constancia, una periodicidad, que me permite que mi trabajo sea éste. Aspiro a eso y más. También, poder producir televisión en la ciudad, siempre me ha tocado hacerlo en Buenos Aires.
El director
Gustavo Postiglione es licenciado en Comunicación Social (UNR), director del Centro de Producción y profesor de la Escuela de Comunicación Social (UNR), profesor en la Escuela de Televisión TEA Imagen (Buenos Aires), profesor del Instituto Superior de Cine de Santa Fe. Ha sido profesor de la Escuela Provincial de Cine y TV de Rosario y de la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños. Ha realizado una decena de largometrajes para cine y TV.
Entre sus producciones se destacan la trilogía El asadito (2000) - El cumple (2002) - La peli (2007), Tremendo Amanecer (2004), Miami (2004), El Paradigma Brandazza (2006); y el telefilm, Stanley (2007).
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