Rosario, 23/08/2017 | 10:15
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Actividades socio recreativas con mascotas


La cátedra  terapias y actividades asistidas con animales de la Facultad de Veterinarias de la UNR está llevando adelante un proyecto de extensión para facilitar la interacción de adultos mayores con animales de compañía.

Los perros que participan deben ser tranquilos y sociables

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El médico veterinario Juan Zapata  es el director del proyecto de extensión “Actividades Asistidas con Caninos como propuesta socio - recreativas para Adultos Mayores”. El proyecto está anclado en la Facultad de Veterinarias de la UNR y fue seleccionado en la 9na. Convocatoria de la Secretaría de Extensión de la UNR “La Universidad y su compromiso con la sociedad”.

 

Este proyecto apunta a que a través de la interacción con  caninos se  ayude a mejorar la calidad de vida de  los residentes de geriátricos e instituciones geriátricas  de la ciudad de Casilda.  Las terapias con animales de compañia ayuda a los ancianos a superar la sensación de soledad,  los habilita a comunicarse mejor y ayuda a evitar cuadros de depresión. 

 

 La presencia de los animales, de manera periódica y programática produce un “cambio en el objetivo de vida de los ancianos”, explica Zapata, “quienes a partir de la visita de los perros  pueden generar otras actividades, conectarse con los profesionales y  sus compañeros de residencia”

 

Para llevar adelante estas actividades, la Facultad de Ciencias Veterinarias firmó un convenio con las instituciones donde residen adultos mayores, para que en días y horarios establecidos, un grupo de voluntarios lleven a los perros, generalmente sus mascotas, para que se realicen las actividades convenidas.

 

“No tienen que ser perros entrenados ya que no se trata de  una terapia”,   aclara el director del proyecto,  Se trata de una actividad socio recreativa “de esparcimiento y de un vínculo afectivo”.   

 

En algunas oportunidades las actividades se hacen con la participación de psicólogos, y es a partir de la interacción con la mascota, que el adulto mayor puede abrirse y comunicarse mejor, hablar de su presente y su pasado, siempre en los márgenes de la recreación, pero puede servir para evaluar la necesidad de algún tipo de apoyo o tratamiento en particular.   Las dificultades de comunicación, por problemas físicos, mentales o emocionales  son frecuentes  en la última étapa de la vida y los animales ayudan a que los ancianos se comuniquen y  se sientan útiles al alimentar o cuidar a las mascotas. 

 

En el geriátrico Municipal de Casilda,  donde se desarrolla la experiencia, los residentes esperan la presencia de los animales, y cada uno tiene su perro favorito al que reclaman cuando no va. Los perros se acercan a los adultos, quienes los alimentan, acarician y se ponen a charlar entre ellos sobre las mascotas de su infancia, sobre el comportamiento del animal, si les gustan o no los perros.

 

Los perros que participan del proyecto son  animales tranquilos y sociables, antes de entrar en contacto con los mayores se les realiza un análisis clínico y etológico (de comportamiento,  no es indispensable que los voluntarios vayan con sus mascotas, pueden participar aunque no tengan perro o este no tenga las características necesarias para el proyecto, por ejemplo un animal tímido o muy inquieto.

 

Los residentes del geriátrico tienen también un gato que es mascota permanente de la institución y es cuidada por los ancianos. Una de las residentes pidió, a partir de la experiencia,  tener un  perrito de juguete. El peluche es el compañero permanente de la anciana. 

 

Para que el proyecto se desarrolle bien, señala Zapata, es necesario adaptarse a los ritmos y características particulares de cada institución geriátrica para no generar fricciones o malestar al interior de la misma o con los protagonistas externos, como pueden ser los familiares de los residentes.

 

Este proyecto de extensión se realiza en el marco de la cátedra Terapia y Actividades Asistidas con Animales (TAACA), materia optativa en plan de estudios vigentes para la carrera de Medicina Veterinaria y de la cual Juan Zapata es docente responsable.

 

La cátedra TAACA trabaja desde 2003 para la inclusión integral de personas con discapacidad, especialmente niños,  adolescentes y jóvenes. Y desde hace 10 años tiene un equipo de trabajo de terapias asistidas con animales. En los casos de discapacidad las actividades se desarrollan con caballos.

 

Dentro de la cátedra, además del cursado regular de la materia, se realiza el proyecto de investigación, extensión, cursos de voluntariado y de especialización, con un abordaje interdisciplinario, utilizando el vínculo humano animal, para el desarrollo biopsicosocial de personas incluidas en poblaciones vulnerables o en riesgo social.  Antes de comenzar las tareas de voluntariado con adultos mayores, y dentro del marco del cursado regular, la cátedra organizó una clase abierta a cargo del Lic. Nicolás Albarracin, "Adultos mayores: requerimientos para una mejor calidad de vida", para poder comprender mejor las particularidades de este grupo social .

 

 



  • Publicado: 2017-06-15
  • Periodistas: Ileana Carrizo
  • Fotógrafos: Camila Casero
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  • Categoria: Salud