Rosario, 27/04/2017 | 12:01
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Jáuregui fue distinguido con el Doctor Honoris Causa


El arquitecto egresado de la UNR Jorge Jauregui fue reconocido por sus intervenciones destinadas a generar transformaciones urbanísticas y sociales en las favelas de Río de janeiro.

El Rector Floriani entregó la distinción.

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Por iniciativa de los Arquitectos  Jorge Lattanzi, Marcelo Barrale,  Bibiana Cicutti y Ana Valderrama, el  11 de abril se realizó el acto de entrega de la distinción en la Facultad de Arquitectura, Planeamiento y Diseño por parte del Rector Héctor Floriani y del decano de la casa de estudio, Adolfo del Río.

 

Jorge Mario Jáuregui egresó de la Facultad de Arquitectura de la UNR en el año 1971 y se radicó en Río de Janeiro en 1978.  Dedicó su trayectoria profesional a las investigaciones sobre habitabilidad, sostenibilidad y articulación de espacios urbanos en grandes urbes latinoamericanas como Tijuana, Buenos Aires y Río de Janeiro entre otras. Nunca perdió la conexión con la ciudad de Rosario ya que dicta un seminario en la Cátedra Experimental de Habitat Popular y Vivienda Social.

 

Durante su exposición titulada "La ciuad escrita" expresó: “Sigmund Freud encuentra en las estratificaciones de Roma un trabajo semejante al del inconsciente donde elementos arquitectónicos de diferentes épocas y significaciones históricas conviven lado a lado en torbellino, sin importar la coherencia, provocando nuevas relaciones de sentido." “Así, la ‘ciudad eterna’, Roma, metaforiza lo que hay de indestructible en el deseo del hombre que habita en el inconsciente. Las ciudades pueden ser vistas, entonces, como redes de escritura sustentadas en el puro rasgo presente en los proyectos y trazados, murallas y monumentos, y también en los escritos, en las leyendas y graffitis”, prosiguió.

 

La idea que conjuga el urbanismo con el psicoanálisis, muestra a la ciudad como “tensionada entre pasado, presente, futuro, la ciudad es primeramente producto cultural y también productora de cultura”. “El que habita la ciudad se acostumbra a los signos a través de los cuales circula y deambula. Por eso a veces es necesaria una mirada de afuera, una mirada ‘extranjera’, que se encuentre con lo extraño de la diferencia y haga aparecer aquello que siempre estuvo a nuestro alrededor. La mirada que des-cubre a cada instante la ciudad la funda una vez más. El habitante no es un contemplador del constante devenir de la ciudad, habitarla implica ser llamado a descifrar, aprender a leer, a interpretar, ser convocado a colocar la parte de su deseo”  expresó

 

Al referirse a la ética, el urbanista sostuvo que está menos relacionada con los grandes valores e ideales y la utiliza para referirse a la responsabilidad de los actos. Desde Aristóteles, “la acción del hombre se guía por principios éticos”, afirmó. Consideró que la respuesta ética es aquella que no cede del deseo en pro de demandas individuales o colectivas, privadas o públicas y realiza lo que debe ser hecho incluido en una trayectoria. Sobre la estética, Jáuregui resaltó los cambios que sufrió en el siglo XX:  “Considerada tradicionalmente como dominio de lo bello, tanto en la filosofía como en el arte, la estética se sustentaba en la búsqueda de la imagen armoniosa en que el hombre proyectaba su propio ideal” 


“Si la estética trascendental se apoyaba en la proyección de un cuerpo unificado, hoy somos afectados por la inmanencia de los cuerpos como superficies donde se registran las pulsaciones, siempre parciales y fragmentarias del deseo”, explicó. Jáuregui desafió a  desestabilizar  los hábitos y el sentido común: “La dimensión estética implica la consistencia, es decir, ‘lo que existe con’, lo que se mantiene junto, lo que hace lazo entre cuerpos. La pulsación del cuerpo incide en el acto proyectual desde la formulación de ideas y croquis iniciales -como interacción entre la interpretación de la estructura del lugar y el procesamiento de la escucha de las demandas- hasta la transcripción en configuraciones volumétrico-espaciales, con el tratamiento formal de la relación interior-exterior y público-privado”

 

En cuanto a la dimensión política destacó  la necesidad de mantener una crítica sobre las condiciones y los imperativos de nuestra época. “¿Con qué operamos en el arte de conducir nuestra acción para alcanzar los fines?”, interrogó. “Justamente con un punto de falta que nos permita interpelar las demandas y las exigencias de los discursos contemporáneos. A partir de este punto, y relacionándolo con el campo de la arquitectura y de lo urbano, la cuestión es cómo se configura el vacío, según el tratamiento de los bordes”, reflexionó. Y agregó: “En el mundo actual existen elementos esenciales referidos a la velocidad de la información y del transporte. Hoy la ciudad comporta varias velocidades simultáneas y su experimentación demanda otros instrumentos de composición con los nuevos flujos y conexiones."

 

De este modo, afirmó que las ciudades, nuestras metrópolis contemporáneas, las megaciudades, operan como poderosas máquinas de producción de subjetividad. Sin embargo, “no hay lugar para una posición de deslumbramiento, pues lo real resiste a los recubrimientos y, cuando no es considerado, reaparece en las formas más violentas de segregación y aniquilamiento. Aquí lo real debe ser tomado como corte a esa proliferación desenfrenada de signos, como pulsación que determina una memoria, una escritura”. Y consideró que  la ciudad escrita es aquella que registra las marcas de lo real produciendo la diferencia, es decir, un lugar donde no se puede ceder, un lugar de compromiso y responsabilidad, un lugar en que comprometerse es hacer "parte de".

 

“Hoy en un mundo donde la pasión por lo  real, que fue la pasión del siglo XX, terminó, la cuestión  es saber si podemos modificar ese mundo, mediante el pensamiento y la acción de tornar  sus fisuras visibles afirmando que podemos reinventarlo”. En ese sentido, “el urbanismo y la arquitectura  tienen una tarea a cumplir que es tornar lo imposible posible, a través de pensamiento y la acción proyectual”, cerró Mario Jáuregui su ponencia.

 

 

Periodistas: Ileana Carrizo. Tomas Labrador. 



  • Publicado: 2017-04-12
  • Periodistas: Sec. de Comunicación
  • Fotógrafos: Pablo Correa
  • Infografía:
  • Realizadores:
  • Categoria: Honoris Causa