Rosario, 17/08/2017 | 12:45
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Las plataformas, una forma distinta de trabajar en clases.


Ana Borgobello y Andrea Espinosa, docentes de la Facultad de Psicología, trabajan desde hace varios años en la vinculación de los entornos virtuales con la enseñanza universitaria. Para eso, detectaron la necesidad de formar.

Las especialistas reafirman la importancia de incluirlas en el cursado.

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Un entorno virtual de enseñanza y aprendizaje es un espacio alojado en la web que permite encuentros generalmente entre docentes y estudiantes. Una de las plataformas o entornos virtuales más conocidos es Moodle, pero existen muchos otros diseños.

 

Ana Borgobello y Andrea Espinosa, docentes de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Rosario, trabajan desde hace varios años en la vinculación de los entornos virtuales con la enseñanza universitaria. Con esta labor, las investigadoras buscan relacionar al docente universitario con el uso de las nuevas herramientas.

 

“Originalmente empecé trabajando en lo que se llama entornos virtuales, desde hace unos 7 u 8 años. A partir de una experiencia que tuve en Barcelona, me empecé a interesar en la plataforma de la UNR. A mi me gusta trabajar con cosas nuevas, y me pareció interesante vincular todos estos temas.”, relató Ana Borgobello.

 

Estos espacios permiten formas distintas de trabajo, pero habitualmente se trabaja con cursos. A cada curso se entra con usuario y contraseña, semejando a un grupo privado de Facebook. Si bien se tienen roles diferenciados entre los docentes y estudiantes, habilita un diálogo horizontal y atento porque todo queda escrito, dando continuidad entre una semana y la otra en la que docente y estudiantes se encuentran en la Facultad. La idea de horizontalidad refiere, por ejemplo, a que los estudiantes pueden acceder a las preguntas y las respuestas hechas por otros compañeros y el docente, además, de intervenir en esos diálogos.

 

Las profesionales empezaron realizando una comparación entre estudiantes que trabajaron con blended learning, que es trabajo presencial en el aula más plataforma virtual, con otro grupo que trabajaba solamente de la manera tradicional. “Ahí pudimos ver algunos resultados, que nos llevaron a preguntarnos más cosas, como también notamos la necesidad de contar con docentes que se formen en estas plataformas. Así surge la idea del proyecto, ya que empezamos a sentir este proceso como necesario.”, comentó Borgobello.

 

En este proceso se trabajó con entrevistas, la realización de un taller de formación, y después el análisis de las propuestas docentes. “Estamos haciendo un proyecto nuevo que tiene que ver con crear específicamente un taller de Moodle.”, destacó Espinosa.

 

Pero… ¿Qué es Moodle? Es una herramienta educativa virtual, de distribución libre, que ayuda a los educadores a crear comunidades de aprendizaje en línea. Su diseño se basó en las ideas del constructivismo en pedagogía que afirman que el conocimiento se construye en la mente del estudiante en lugar de ser transmitido sin cambios a partir de libros o enseñanzas, y en el aprendizaje cooperativo. “Un profesor que opera desde este punto de vista crea un ambiente centrado en el estudiante que le ayuda a construir ese conocimiento con base en sus habilidades en lugar de simplemente publicar y transmitir la información que se considera que deben conocer.”, definió la investigadora Borgobello.

 

“Teniendo en cuenta nuestros propios proyectos y lo que hemos leído de otras investigaciones, las plataformas virtuales están bien recibidas en el ámbito universitario, pero todavía cuesta que se utilicen plenamente. Es importante destacar que un gran porcentaje se ha sumado a la iniciativa. La universidad tiene un campus virtual muy bueno, en el que trabajan muchos docentes, y hay un nivel de aceptación general de utilizar estas herramientas, pero me parece que falta. Justo ahora, estamos haciendo un sondeo, que forma parte del proyecto nuevo, recabando que importante es el uso de plataformas virtuales en el cursado de la materia para los docentes de nuestra facultad.”, aclaró Ana Borgobello.

 


Específicamente, en uno de los proyectos presentados en las Jornadas 2016 de Ciencia y Tecnología de la UNR, las investigadoras trabajaron con diez docentes que se desempeñan en diferentes años de cursado ya sea en la universidad pública o en institutos privados, que se iniciaban en el diseño de sus propios cursos. Previo a la implementación de sus cursos realizaron un taller de formación básica en uso de Moodle en el marco del mismo proyecto. Se hicieron entrevistas previas y posteriores al uso y diseño de los cursos utilizando la plataforma. Los docentes, considerados co-investigadores, fueron inicialmente entrevistados para conocer sus perspectivas acerca del uso de TICS y el aprendizaje colaborativo en aulas universitarias. El guión de las entrevistas fue confeccionado con preguntas tanto abiertas como cerradas: primero se les preguntaba por conceptos claves al proyecto de modo abierto y después se les pedía que puntuaran u ordenaran categorías.

 

“Este nuevo proyecto que nos ponemos por delante tiene que ver con formar para su uso, es decir algo más amplio, ya que el primero se trataba de un análisis. La evolución de la investigación tiene que ver con que ningún proyecto termina del todo, sino que da pie a algo nuevo. Se nutre del anterior y nos permite pensar lo que sigue. Contar la experiencia y a la vez implementar el uso de la plataforma.”, propuso Borgobello.

 

Cuenta de cuatro pasos: el primero es un sondeo a docentes de la facultad de manera anónima, en donde dentro del mismo se pregunta quien estaría interesado en participar de un curso sobre el uso de Moodle. Como segundo paso, de ese grupo, se hace con cada docente una entrevista en profundidad sobre que uso conciben para las plataformas en el dictado del cursado, que piensan de Moodle, si alguna vez tuvieron la posibilidad de formarse o de incursionar en algún entorno virtual, etc. La tercera etapa es el taller virtual formativo: se enseña lo práctico de la herramienta y también se debate en contexto. Como último paso, los propios docentes evalúan la utilidad para sus propios fines educativos.

 

Actualmente el proyecto se encuentra transitando el segundo paso, terminando de procesar los sondeos y comenzando con las entrevistas. El proyecto finalizaría a fines de este año. La idea de las docentes es realizar artículos en diversas revistas científicas o publicarlas en las exposiciones de la universidad con el objetivo de dar a conocer esta experiencia y los resultados de la misma. “A nosotras nos interesa el ámbito universitario, y mostrárselo a nuestros colegas de las distintas dependencias. Creemos que es importante compartir esta experiencia en el contexto de la Universidad.”, expresó Andrea Espinosa.

 

“Casi todos los profesores de la primera experiencia, habían sido estudiantes con Moodle. El perfil de este tipo de docente es de una persona que se forma constantemente y le gusta dar clases. No pasa por ser creativo solamente, pasa por una formación y por tener ganas de aprender. Eso modificó la idea previa que nosotras teníamos antes de encarar esta experiencia. Un buen uso de la plataforma lleva tiempo de aprendizaje, hay que darse ese espacio para perfeccionarse. Según nuestros resultados, el primer año de uso se le dedica mucho más tiempo que el segundo, porque cuesta más. Luego se van internalizado estos procesos y se hace todo mucho más rápidamente. Quizás se le podría dar alguna vuelta para que este camino no requiera tanto esfuerzo, como por ejemplo, premiar de alguna manera al docente que se interese en trabajar con entornos digitales.”, reflexionó Borgobello.

 

Sin embargo esto no significa que sepan utilizarlas correctamente, ya que hay muchos jóvenes que no utilizaron nunca una TIC con un fin educacional. “Un docente que no tiene incorporado trabajar con TICS es más temeroso de incluirlos en su rutina de clases, por miedo a que el estudiante lo pase por encima. Ahí es donde aparece el mito que los estudiantes por ser nativos digitales conocen como utilizar cualquier programa de computadora.”, concluyó Ana Borgobello.

 

Entonces, ¿por qué sugerieren utilizar entornos virtuales? "Porque es un curso diseñado como aula para facilitar al docente su trabajo, para organizar e interactuar entorno a contenidos. Es distinto simbólicamente, metafóricamente se está en un aula, nos encontramos enfocados en enseñar y aprender con herramientas que lo favorecen como foros, cuestionarios, glosarios y otras diversas actividades interactivas.", sintetizó Borgobello



  • Publicado: 2017-03-27
  • Periodistas: Gonzalo J. García
  • Fotógrafos: Camila Casero
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  • Categoria: Educación